Para el caso de las evaluaciones en cursos a distancia este tipo observaciones no están disponibles para el evaluador, por lo que esta apreciación deberá estar basada principalmente en los trabajos escritos del alumno, en su participación, en sus expresiones por los diferentes medios de comunicación electrónicos, etc.
Esto representa para el evaluador un gran reto, ya que al no tener estas apreciaciones la calificación es más directa e impersonal. Algunos lo podrán considerar “justo” y otros por el contario “injusto”, dependerá mucho de la perspectiva de cada evaluado.
Creo que es muy importante que el evaluador desarrolle la habilidad de conocer el tipo de alumno que tiene por evaluar en base a su estilo de escritura, sus expresiones, participaciones, etc., no es tarea fácil pero con el tiempo se puede llegar a reconocer ciertos aspectos de la personalidad de las personas.
Además como lo propone el autor (Jaime Ricardo Valenzuela González), en sus siete practicas de evaluación, se pone al evaluado en diferentes circunstancias que le permiten al evaluador ver los resultados del alumno en cada una de estas.

Si el evaluador logra preparar una adecuada mezcla de estas siete formas, la calificación final tendrá un soporte mucho más amplio, minimizando la posibilidad de que la calificación solo represente una habilidad o característica del evaluado.





